Trafalgar, se abre al mar uniendo el paisaje de las idílicas playas barbateñas a través de su tómbolo, preámbulo de las dunas que tienen el privilegio de ver cada día uno de los atardeceres más bellos que se puedan percibir por los sentidos.

Junto al escenario de la épica batalla se encuentra Los Caños de Meca que, junto al Faro de Trafalgar y el Parque Natural, conforman parte de la riqueza natural de Barbate, que se complementa con la Playa de la Hierbabuena, la del Carmen, el Botero y las marismas del Barbate.

 

 

El Tómbolo de Trafalgar es un fenómeno que data hace unos 6.500 años, y tiene un atractivo especial al ser el único ejemplo en Andalucía de un doble tómbolo, formando un islote con la costa. El viento originó sistemas de dunas en la playa al sur del islote, que han contribuido a su fosilización.

La riqueza natural de la zona se percibe con las distintas especies de flores que podemos encontrar en estas montañas de arenas tan características de la zona. Cardo, alhelí de mar, o azucena marina, entre otras especies, dan el color al amarillo de la unas.

Los juncos de la zona son el reposo de la fauna avícola destacando la presencia de las gaviotas, el charrán patinegro, la aguja colipinta, andarríos bastardos o pagaza piquirroja.

Una ventana al pasado es lo que ofrece el yacimiento arqueológico que se encuentra alrededor del Faro de Trafalgar, donde se han hallado restos del templo a la diosa romana Juno y una factoría de salazones. Del paso de la cultura musulmana nos queda la torre vigía del siglo IX, que fue desmantelada en beneficio de la construcción del actual faro, símbolo inequívoco de la costa de Trafalgar.

El 1805 la armada hispano-francesa conoce una de las más duras derrotas de la historia ante la armada británica, la conocida, Batalla de Trafalgar, que hizo de este entorno natural una referencia en la Historia de Europa, por las consecuencias que trajo, no solo con la muerte de más de cinco mil soldados y el hundimiento de una gran cantidad de navíos, sino también por el final de la hegemonía naval del reino de
España.